miércoles, 16 de abril de 2014

PRESENTACIÓN

En la obra maestra de “El Principito”  hay una reflexión que se puede aplicar a cualquier aspecto de la vida y es la siguiente:
“Me sentía emocionado llevando aquel frágil tesoro, y me parecía que nada más frágil había sobre la tierra. Miraba a la luz de la luna aquella frente pálida, aquellos ojos cerrados, los cabellos agitados por el viento y me decía: “lo que veo es solo la corteza; lo más importante es invisible…”
Con el presente trabajo espero mostrar y describir esa parte invisible de la educación (la que no se muestra en los controles, las innumerables fichas, en los ejercicios de los libros…). Reflejar aquello que más importa y dejar de lado el mundo de las personas mayores.